Es muy común escuchar que hay grasas malas, que otras son buenas, que engordan... Pero realmente las grasas son muy necesarias en su justa medida para nuestro organismo y tienen varias funciones.
Las grasas protegen
nuestros órganos internos, nos ayudan a asimilar las vitaminas liposolubles A,
D ,E y K (solubles en cuerpos grasos), regulan nuestra temperatura corporal,
nos aportan sustancias que no podemos sintetizar y por supuesto es una fuente
de energía muy importante para los periodos de ayuno.
